Archive | September 2015

Equinoccio de Otoño.

Otoño 1

 

Las dos estaciones del año que más me gustan son las producidas por los equinoccios, momentos en que el sol está situado en el plano del ecuador terrestre y el día tiene una igual duración a la noche en todos los lugares del planeta Tierra.
Para el Hemisferio Sur es la Primavera y para el Hemisferio Norte es el inicio del Otoño, tiempo de la cosecha, de recoger los frutos de lo sembrado, hermosa estación en que las hojas de los árboles se tornan semejantes a bellas flores, de resplandecientes colores.
De manera simbólica, el Otoño representa el período de madurez del ser humano y la preparación para la vejez. Es un tiempo apropiado para el recogimiento y la reflexión.
George Sand decía las siguientes palabras: “El otoño es un Andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne Adagio del invierno”.
Vivaldi compuso Las Cuatro Estaciones, dedicada a cada momento especial en que se se divide el año terrestre y es el Otoño la que anuncia el final de esta composición.

Te regalo el Primer Movimiento, Allegro, del Otoño de Vivaldi.

Feliz Equinoccio de Otoño!!!

Reflexiones

por  LeahLuna

LeahLuna

Sin Palabras…

mar 2

Las palabras no dichas
vuelan en el Silencio,
al encuentro fugaz
de nuestras miradas.

Si comprendo tu silencio
las palabras no son necesarias,
él encuentra un eco en mi corazón,
tu silencio…en el Silencio.

Mi alma se abre al divino misterio
y ya no te veo con mis ojos,
te veo, con la totalidad
de mi Conciencia.

Por LeahLuna

20 de septiembre del 2015

De la Colección de Poemas

Hojas del Alma 3

Imagen gratis tomada del Internet.

…Cuando las Estrellas vuelven a Reír!

 

El Principito 2

 

 

Una vez hubo alguién que me regaló
Estrellas que ríen,
más el Tiempo, el Inexorable, pasó
y sus huellas en mi dejó.

La vida se encargó de encerrar mi niña interior,
tu amable risa se desvaneció…
ya no la sentí más en el titilar de las estrellas,
así, un asteroide, una rosa y un cordero
se ausentaron de mi corazón.

Entonces, la vida misma, en su cotidianidad
te devuelve a mí,
no como el niño perdido en el desierto,
el Pequeño Príncipe,
que con sus preguntas y sabias palabras
una vez me robó el corazón.

Regresas a mí como el Joven Príncipe,
con esa inocencia y una profunda sabiduría,
capaz de producir cambios paradigmáticos
y esenciales en mi ser .

Me devolviste la mirada al cielo,
te escucho en el centelleante firmamento
y me siento dichosa porque
…las Estrellas vuelven a reír!

“Reflexiones”

LeahLuna

Por  LeahLuna

A propósito de haber leído el libro

“El Regreso del Joven Príncipe”

de A. G. Roemmers

Imagen tomada del Internet.